martes, julio 22, 2008


La caridad entendida como promoción integral de los pobres

El presidente de Cáritas Argentina, monseñor Fernando María Bargalló, obispo de Merlo-Moreno, destacó que todas las actividades de esa organización “llevan la impronta de nuestra identidad eclesial y misión evangelizadora”, y señaló que “cualquiera sea el tema que se aborde, queremos vivir la caridad tal como lo haría Jesús: haciendo camino fraterno con los pobres para que al crecer en la conciencia de su dignidad y de sus capacidades sean cada vez más protagonistas de su propio desarrollo integral”.
“Nos parece fundamental, entonces, que toda persona pueda participar en instancias sociales y religiosas que le ayuden a desarrollar procesos de crecimiento para que su vida individual, familiar y comunitaria alcance mayor sentido y plenitud”, subrayó en el editorial publicado por el periódico ‘Huellas de Esperanza’.
Entre otras acciones, el prelado rescató el acompañamiento de Cáritas a las familias en el "Programa de Autoconstrucción de Viviendas”, al que consideró “sumamente importante”.
El prelado explicó que “por un lado, es hacer de puente para que dichas familias puedan contar con ese espacio vital indispensable para vivir que es la casa: el cobijo del techo propio bajo el cual se distribuyen lugares diferentes para diferentes necesidades: alimentarse, asearse y descansar como corresponde. Y que habitada por la familia se convierte en hogar cuando la llena el calor del cariño; cuando se aprende a compartir generosamente el pan cotidiano, las alegrías y las tristezas, la oración confiada y la esperanza; cuando el amor reina en la convivencia generando aliento, respeto, comprensión y perdón”.
“Por otro lado, la familia que participa activamente en la planificación de su futura vivienda, se capacita también para la etapa de construcción. Y al construir su propia casa, asumiendo esa tarea como un proyecto comunitario, se afianza internamente como comunidad familiar, mejorando su convivencia en clave de cooperación y renovando juntos la esperanza de un futuro mejor”, precisó.
Monseñor Bargalló señaló, además, que “a medida que los cimientos iniciales se ven superados por más y más hileras de ladrillos, hay otra construcción que también crece con este trabajo compartido: el fortalecimiento de los vínculos entre las familias, las cuales se sienten cada vez más partes integrantes de ese nuevo barrio que nace como fruto del esfuerzo de todos”.
Tras indicar que “todo este proceso integral (casa-hogar, familia-convivencia, comunidad-barrio) está sostenido por diversos talleres de capacitación en los que se apuesta fuertemente a trabajar las relaciones humanas y cristianas, a encontrar el mejor modo de tratar y resolver los conflictos, a reflexionar sobre la propia historia de vida -personal, familiar y social- reconociendo la acción de Dios y las invitaciones de Jesús a seguirlo, a elevar la autoestima y acrecentar la calidad de la comunicación interpersonal y grupal”, sostuvo que “es una muestra concreta de la solidaridad que nos propone el Evangelio, cada uno va aportando sus propios conocimientos y, a su vez, aprende de los demás, porque todos tenemos algo para dar y todos necesitamos de lo que los demás pueden darnos”.
“Lo que se alcanza con esfuerzo se valora más. Podemos afirmar, también, que cuando un sueño es compartido por muchos es más fácil hacerlo realidad porque lo concretamos entre todos. Sigamos trabajando y soñando juntos por una sociedad justa y fraterna, en la que cada uno pueda acceder a condiciones de vida digna”, subrayó.


(Fuente: Agencia Informativa Católica Argentina)

No hay comentarios.: